miércoles, 30 de diciembre de 2015

MAESTRO KUTHUMI




KUTHUMI COMO EL REY MAGO BALTASAR

De acuerdo al evangelio de Acuario, los tres magos que siguieron la estrella de Belén se llamaban Hor, Lun y Mer. Hemos explorado el rol de estos tres sacerdotes magos quienes advirtieron al padre José (San Germain) acerca de la traición del rey Herodes. José subsecuentemente se fue de Belén con María y el niño Jesús y se dirigió a Egipto. Estos tres eran parte de la orden de los magos, una secta Zoroastra dirigida por tres jefes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. Baltasar era el Maestro Kuthumi, Melchor el Maestro Morya, y Gaspar el Maestro Dwjal Khul durante esas encarnaciones. 
De acuerdo al evangelio de Acuario Melchor, Gaspar y Baltasar no conocieron al hermano mayor Jesús sino hasta que él era ya un adulto de veinticuatro años.Jesús había viajado a la India y Egipto donde pasó varios años aprendiendo los antiguos misterios de la Hermandad y a su regreso a Nazaret paró en Persia. Los otros tres magos, siendo clarividentes, sabían de su arribo y le dieron una calurosa bienvenida y lo invitaron a su hogar donde lo presentaron a Melchor, Gaspar y Baltasar. Cuando los siete se reunieron se sentaron en silencio durante siete días, pues Jesús sabía que todos hacían parte de la Hermandad del Silencio. Jesús les enseñó de una manera tal que ellos supieron que él era el gran maestro ya que les ayudó a resolver muchas contradicciones de la religión zoroastra. Después Jesús desapareció. Unos días más tarde, mientras los seis Magos estaban juntos, Jesús de repente reapareció ante ellos y declaró que ellos fueron los primeros en ser testigos de la transmutación de Jesús en la carne, pues él realmente se encontraba sentado en un jardín muy lejos de la casa.
Esta transmutación fue profetizada para más adelante cuando él aparecería frente a los doce discípulos después de su crucifixión. Así que, como hermanos de la Hermandad del Silencio, los seis magos tuvieron un adelanto de la transmutación de Jesús.


KUTHUMI COMO FRANCISCO DE ASÍS

Francisco de Asís (1182-1226) Muchos siglos más tarde el Maestro Kuthumi reencarnó como el italiano Francisco de Asís, quien fundó la orden de los hermanos franciscanos de la iglesia católica. Nacido en Asís, Italia como Francisco Bernardoni, recibió muy poca educación formal a pesar de que su padre era un rico comerciante de telas. Cuando joven llevó una vida mundana y sin preocupaciones. Después de una batalla entre Asís y Perugia, Francisco fue hecho prisionero y permaneció en Perugia por más de un año. Estando en prisión sufrió una enfermedad severa durante la cual se dice que tuvo una visión la cual habría de alterar su forma de vida. De regreso en Asís en 1205 se dedicó a hacer caridad entre los leprosos y comenzó a trabajar en la restauración de iglesias destruidas. El cambio de carácter de Francisco y sus gastos para la caridad enfurecieron a su padre quién lo desheredó legalmente. Francisco entonces cambió sus ricas vestiduras por un manto de obispo y dedicó los tres años siguientes a cuidar los parias y leprosos en el bosque del monte Subasio. Francisco de Asís escribió lo siguiente acerca de su misión: “El Señor me dio a mí, el hermano Francisco, esta forma para comenzar a hacer penitencia porque cuando yo estaba en pecado me parecía muy amargo ver a los leprosos. Y el Señor mismo me trajo entre ellos y yo hice misericordia con ellos. Saqué de ellos, lo que antes me parecía amargo se transformó en dulzura de cuerpo y alma para mí y después de esto permanecí un rato y dejé el mundo”. Esta afirmación resume la misión de Kuthumi como Francisco de Asís: 
1) que Dios mismo le “dio” o dijo que hacer y 
2) que esto era compartir su vida con los parias de la sociedad.
Él interpretó el vivir el evangelio de Jesucristo no solo como penitencia, pobreza y predicación, sino ser testigo firme del evangelio para el mundo. Al comienzo él se alejó del mundo y vivió la vida de un ermitaño. Restauró la capilla en ruinas de Santa María de los Ángeles. En 1208, un día durante la misa, él escuchó un llamado pidiéndole que se quitara sus ropas de ermitaño y saliera al mundo y, de acuerdo al texto de Mateo 10:5-14, que no poseyera cosa alguna, pero que hiciera el bien en todas partes; una interpretación muy proactiva del evangelio. A su regreso a Asís ese mismo año Francisco comenzó a predicar. Reunió a su alrededor a doce discípulos quienes se convirtieron en los hermanos originales de su orden, más adelante llamada la Primera Orden; ellos a su vez eligieron a Francisco como superior. Todos los que se unieron a la orden tenían que vender sus posesiones y dar el producto de esto a los pobres. Ellos debían evitar todo contacto con el dinero excepto en el caso de las limosnas necesarias para cuidar de los hermanos enfermos y de los leprosos. En su solidaridad con los pobres y parias de la sociedad ellos no debían sentir vergüenza de pedir limosna porque “las limosnas son un legado y el derecho de los pobres”. Los hermanos eran alentados a vagar por el mundo como ejemplo de paz, pobreza y humildad: como misioneros entre los no creyentes de la verdad. Para esto él obtuvo del Papa Inocente III la licencia para predicar en todas partes. En otras palabras, Francisco de Asís fue el precursor del predicador del evangelio. En 1212 él recibió a una joven monja de noble cuna de Asís, Clara, a la confraternidad franciscana, y a través de ella se estableció la orden de las damas pobres (las Clarisas descalzas), más tarde conocida como la segunda orden franciscana. De 1205 a 1212 la orden evangélica de Francisco demostró ser atractiva para hombres y mujeres y creció rápidamente. A finales de 1218 Francisco se dirigió hacia Tierra Santa pero un naufragio lo obligó a regresar. Otras dificultades le impidieron lograr hacer mucho trabajo misionero cuando fue a España con el fin de predicarle a los Moros. En 1219 él estuvo en Egipto, donde tuvo éxito predicándole al sultán pero no logró convertirlo. Francisco se dirigió entonces a la Tierra Santa y permaneció allí hasta 1220. Él deseaba ser martirizado y se regocijó al escuchar que cinco frailes franciscanos habían sido asesinados en Marruecos mientras cumplían sus obligaciones
A su regreso a casa encontró discordia en los rangos de los frailes por lo que renunció como superior y dedicó los pocos años siguientes a planear lo que se convirtió en la tercera orden de franciscanos, los terciarios. En septiembre de 1224, tras de un ayuno de cuarenta días, Francisco se encontraba rezando en el monte Alverno cuando sintió dolor mezclado con alegría, y las marcas de la crucifixión de Cristo, la estigmata, aparecieron en su cuerpo. Los recuentos acerca de la aparición de estas marcas varían, pero parece probable que fueran protuberancias nudosas de la piel, parecidas a las cabezas de las puntillas. Francisco fue llevado de regreso a Asís, donde sus años siguientes estuvieron marcados por el dolor y la casi total ceguera. Sabiendo que la muerte estaba cerca, antes de organizar una última cena” para sus hermanos, hizo que lo acostaran desnudo sobre la tierra desnuda. Francisco murió en la mañana del 4 de octubre de 1226. Fue canonizado en 1228. En 1980, el Papa Juan Pablo II lo proclamó santo patrón de los ecologistas. En el arte, los emblemas de San Francisco son, el lobo, el pez, los pájaros, y la estigmata. ¿Mostró Francisco de Asís algunas de las señales de un místico? El estudio de sus escritos no lo indica así. Por el contrario, su vida siguió una casi que literal imitación de la vida de Jesús según se describe en las escrituras tradicionales y materiales litúrgicos. Fue una vida de devoción absoluta.

KUTHUMI COMO EL EMPERADOR SHAH JAHAN

En su encarnación como Shah Jahan, veremos como el balance kármico creo un carácter enteramente diferente. El Maestro Kuthumi como el Emperador Shah Jahan (1628-1658) El imperio Mughal fue fundado en1526 y es famoso porque se extiende a través de la mayor parte del subcontinente indio. Bajo la dirección de sus mandatarios llegó a alturas sin precedentes en el campo de la música, el arte, la literatura, y especialmente la arquitectura. El Imperio Mughal nació cuando Babur, con el uso de artillería superior, derrotó al mucho más grande ejército de los Lodis en Panipat, cerca de Delhi. El reino de Babur se extendía desde más allá de Afganistán hasta la región de Bengala a lo largo de la planicie del río Ganges. Su hijo Humayun, sin embargo, perdió el reino a Sher Khan Sur, con base en Bihar, y huyó a Persia (ahora Irán). Luego, Humayun volvió a capturar a Delhi en 1555, poco antes de su muerte. El hijo de Humayun, Akbar (“grande”), cuyo nombre refleja en lo que estaba a punto de convertirse, extendió el imperio Mughal hasta cubrir el subcontinente desde Afganistán hasta la bahía de Bengala y desde los Himalayas hasta el río Godavari. Los Mughals movían sus capitales con frecuencia: dondequiera que acampaban se convertía en capital. Construían ciudades y ciudadelas dentro de esas ciudades que eran como campamentos del ejército. Los nobles vivían en tiendas con alfombras ricamente coloridas en el piso, y únicamente los salones para audiencias, las residencias reales y las mezquitas eran construidos en piedra. En el curso de la dinastía, las ciudadelas crecieron en Lahore, dentro y alrededor de Agra, en la arquitectónicamente espectacular ciudad de Fatehpur Sikri, y cerca de la ciudad de Shahjahanabad (“ciudad de Shah Jahan”) para dar al imperio reputación por su esplendor arquitectónico. Aunque analfabeta, Akbar igualó el aprendizaje de su padre y abuelo con cortes enriquecidas por las letras y el arte Persa. Trajo bajo su control a los reyes hindúes Rajput, quienes gobernaban justo al sur y al oeste de Agra, al derrotarlos en batalla, extendiendo la tolerancia religiosa, y ofreciéndoles alianzas cimentadas por el matrimonio. Akbar se casó con dos princesas Rajput, incluida la madre de su hijo y sucesor, Jahangir.


En 1628 el Maestro Kuthumi encarnó como el tercer hijo de Jahangir en Lahore (ahora en Pakistán).
Como joven príncipe comandó el ejército de su padre, dirigiendo muchas campañas, pero en 1623, impulsado por las intrigas de la consorte imperial, él se rebeló. A la muerte de su padre en 1627, se precipitó a Agra a reclamar el trono, asesinó a todos sus rivales potenciales, y al año siguiente se apoderó del trono. La mayor parte de los treinta años de reinado de Shah Jahan fueron consumidos en campañas militares en el Deccan, al que nunca logró subyugar totalmente. Pero sobre todo esto, su reino se distinguió por el esplendor arquitectónico del Taj Mahal y la mezquita de Perlas en Agra, y por la construcción de Delhi, la cual hizo su capital. Bajo el reinado de Akbar, los Mughals habían creado un sistema de ingresos eficiente a través del cobro de impuestos sobre las tierras agrícolas. Una burocracia eficiente de recolectores de impuestos mantenía llenos los cofres del gobernante. Sin embargo, el sistema estuvo bajo tensión con la costosa e infructuosa campaña de Shah Jahan para capturar Samarcanda, la antigua tierra natal de los Mughals, en 1646, y con los igualmente costosos esfuerzos de su hijo Aurangzeb de extender el imperio hacia el sur. Shah Jahan fue destituido por su hijo Aurangzeb en 1658 y pasó el resto de su vida en prisión. Bajo el reinado de su hijo el imperio finalmente sucumbió a las incursiones y campañas militares de los británicos a comienzos de los 1700. Como Musulmán practicante Shah Jahan, al igual que su abuelo Akbar, trajo a su corte partidarios de varias sectas del Islam, al igual que sacerdotes de otras religiones, incluidos los cristianos, para escucharlos presentar sus creencias. Los visitantes europeos a la corte Mughal se hicieron más frecuentes durante el reinado de Shah Jahan y les fue permitido establecer puestos de comercio en la periferia del imperio y aún más allá, pero nunca fueron influyentes en la corte. Puede parecer un poco chocante para el lector comparar las encarnaciones previas del Maestro Kuthumi con la de Shah Jahan.


KUTHUMI COMO KOOT HOOMI LAL SINGH

¿Qué podría ser más opuesto en carácter que aquel sacerdote mendicante Francisco de Asís? ¿Fue acaso esta encarnación un medio de ajustar el balance kármico de los extremos de la devoción cristiana de Francisco? Quizás. Pero cuando miramos la encarnación del Maestro como Koot Hoomi Lal Singh, su última antes de ascender, vemos como todas las vidas previas se unieron en la lucha por difundir el movimiento teosófico a través del subcontinente Indio, Europa y América a finales del siglo diecinueve.

Mahatma Koot Hoomi Lal Singh – 1800’s
Durante el último cuarto del siglo diecinueve los Maestros Kuthumi y Morya trabajaron juntos con Helena P. Blavatasky y Henry Steele Olcott para formar la Sociedad Teosófica. Durante los primeros años anteriores a la fundación formal de la sociedad en Nueva York, el Maestro Morya junto con otros devas y elementales precipitaban información a madam Blavatsky y al coronel Olcott para que ellos escribieran Isis Develada, libro que revelaba la existencia de un gobierno mundial interno bajo el escudo de la Gran Hermandad de la Luz y una sabiduría profundamente enterrada en los antiguos misterios que unían a todos los movimientos religiosos del mundo. Cuando la Gran Hermandad de la Luz ordenó a Blavatsky y a Olcott que fueran a la India, el Mahatma Koot Hoomi o Kuthumi comenzó a representar un rol mucho más activo en ayudar a los dos fundadores a establecer la Sociedad Teosófica en Adyar, India. El Maestro Kuthumi con frecuencia se materializaba frente a los fundadores, les daba instrucciones, y desaparecía. A veces les enviaba a su discípulo Djwal Khul para que les llevara algún mensaje y les diera instrucción. Durante la lucha para establecer la Sociedad Teosófica en Bombay y luego en Adyar, los fundadores fueron atacados por todos los flancos, sin embargo los Mahatmas solo podían advertirles acerca de las olas de disidencia, las sanguinarias batallas, y las traiciones que estaban por venir, pues, bajo las leyes cósmicas, ellos tenían que hacerse a un lado y permitir que los fundadores libraran la batalla.

Durante este tiempo los dos Mahatmas, con la intervención inicial de Blavatsky, precipitaron una serie de cartas al editor de un periódico británico llamado A.P. Sinnett, y a A.O.
Hume, un amigo y compatriota del servicio civil Británico, ambos residentes en Simla, la capital de verano británica en la India.
Un movido intercambio de cartas precipitadas entre los partidos tuvo lugar en la dimensión etérica.
Estas caían del techo, aparecían de la nada sobre un escritorio, o las traía algún mensajero. Es en esta serie de cartas que posteriormente fueron conocidas como las cartas del Mahatma que uno se da cuenta, aún hoy en día, de la clara y casi cortante lógica e intelecto del Maestro Kuthumi en sus tratados sobre temas que varían desde lo filosófico hasta lo mundano, como las necesidades diarias de la administración de la naciente sociedad. Sin embargo tal razonamiento y lógica pura no penetraron el intelecto pues él tenía que combatir el tan arraigado sentido de superioridad racial entre la educada elite colonial británica. El Maestro argumentó y explicó a estos individuos de mente concreta y aun así lógica la teoría evolutiva del mundo, los cálculos matemáticos que la prueban, y los grandes movimientos de las ‘yugas’ o edades. Sin embargo, después de varios intercambios, ninguno de ellos se convertiría en iniciado de los Maestros ya que ellos nunca pudieron superar del todo su sesgo racial de que una persona de piel morena pudiese ser de inteligencia superior que ellos. Aun así el Maestro Kuthumi nunca, ni por un segundo, se echó para atrás en su posición de combatir el estrecho intelectualismo de este tipo de gente, argumentando firmemente y con la más pura intención y lógica.
La esperanza de la Gran Hermandad de la Luz fue que una clase de gente tan educada y culta como esta sería capaz de llevar el mensaje de la teosofía alrededor del mundo como un respetado movimiento de pensamiento.


ASCENCIÓN

El Maestro Kuthumi ascendió en la última parte del siglo diecinueve pero continuó guiando y entrenando a la segunda generación de líderes teosóficos, es decir a la Sra. Annie Bassant y a Charles W. Leadbeater, comunicando a través de ellos obras iluminadas acerca de la Gran Hermandad de la Luz y El Camino que los discípulos alrededor del mundo podrían seguir para ayudar a promover el importante trabajo de la Hermandad.

En Inglaterra él también se apareció a Alicia A. Bailey cuando ella era una niña para identificársele.
Más adelante dio instrucciones a su antiguo discípulo, ahora el Maestro tibetano Dwjal Khul, para que se hiciera cargo de dar forma a la exteriorización de enseñanzas adicionales al mundo a través de ella. Para 1949 la Sra. Bailey ya había comunicado veinticuatro volúmenes de enseñanzas del Maestro tibetano, enseñanzas cuya relevancia aceptan los iniciados de hoy día.

Se dice que en años recientes (tiempo de la tierra) el Señor Maitreya, quien ocupaba la función del Cristo, dejó vacante su posición como Maestro del Mundo haciendo camino para que el Maestro Kuthumi asuma esta posición.

A través de este corto repaso de las vidas anteriores del maestro Kuthumi podemos estar seguros de que el siguiente Maestro del Mundo conocerá íntimamente las aflicciones y tribulaciones de la vida en la tierra, sin embargo, él espera el momento apropiado para aparecer, todavía no sabemos de qué forma, para impartir las enseñanzas de la nueva era.

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