jueves, 31 de marzo de 2016

LA KABBALÁH



Con el nombre Kabbaláh o cabalá, se hace referencia al esoterismo judío en sus diferentes modalidades.

La palabra esotérico, refiere siempre al conocimiento interior, a la profunda espiritualidad de cada ser humano. Del mismo modo, la etimología del término 'ocultismo' nos lleva a al latín 'ocultus' que significa escondido, secreto. En esta línea, se creen reconocer tradiciones tales como el hermetismo, la astrología, la kabaláh y muchas otras.

En esencia, la calificación de 'oculto', 'hermético' o 'esotérico', cualquiera sea la tradición a la que refiera, apunta a lo más íntimo e intransferible del proceso de transformación personal que el individuo atraviesa a medida que va siguiendo el camino sugerido por cada una de esas tradiciones.

El objetivo es siempre la expansión de la conciencia en sus diferentes modalidades. En hebreo antiguo, la raíz KBL significa "recibir", en el sentido de "legado" esto es, el de recibir una tradición. Actualmente, la kabbalá trasciende las fronteras del judaísmo y puede ser practicada por cualquier persona interesada en un camino de búsqueda interior. La kabbalah es en primera instancia, una propuesta mística que parte de la revelación divida y que se transmite de generación en generación.

El método de la Kabbaláh está basado en una serie de ritos y ejercicios de meditación. Todos hemos escuchado alguna vez de la Kabbalah, utilizamos la palabra día a día, y la vemos en posteos y links publicados en las redes sociales. Asumiendo una cierta relación con el mundo espiritual, o creyendo saber lo que significa, reposteamos, compartimos, y repetimos, pero si alguien nos preguntase qué es la Kabbalah, no sabríamos qué contestar. La Kabbalah no es un dogma, religión, o institución formadora de creencias a las que se debe adherir. Tampoco se trata de una opinión o una valoración sobre el universo y la vida misma, sino de un conjunto de conocimientos básicos e inherentes a la humanidad.


El libro base de la sabiduría kabbalística es el Zóhar, o “Libro del Esplendor”, el libro sagrado más antiguo del que se tenga conocimiento, datando de unos 5 mil años. El Zóhar descifra las antiguas escrituras como el Antiguo Testamento o la Torá, e incluso la Biblia, y enseña que esas historias no deben entenderse a nivel literal, sino como analogías o códigos de cómo el universo funciona de una manera espiritual.

¿Por qué hay que estudiar la Kabbalah?

Como todo camino espiritual y personal que se desea emprender, no basta con leer unos cuantos artículos en internet. Todo camino espiritual que se elija de forma consciente seguir requiere un compromiso; por ello el estudio.

Estudiar Kabbalah es emprender un camino maravilloso, lleno de luz, amor y apertura. Es quizá por ello mismo que implica un compromiso, rompiendo con los límites preestablecidos, con las ataduras y las limitaciones pre-existentes en nosotros mismos, para poder así emprender un nuevo camino y alcanzar, por fin, la paz interior.

Literalmente, la palabra significa recibir. Como tradición antigua, la Kabbalah es la filosofía que revela los secretos de la vida y el universo, y se podría decir que es el camino hacia la realización y plenitud. Esta plenitud no hace referencia a la felicidad, que sabemos suele ser efímera, temporal, y totalmente ligada a acontecimientos o incluso personas puntuales; lo que se persigue aquí es un estado de realización personal, de plenitud, vinculado con la energía, con el mundo interno, que pueda mantenerse por largos períodos de tiempo.

La belleza de la Kabbalah radica en sus principios, que escapan de los límites y restricciones de la religión y la doctrina; no obliga a pensar o sentir de una manera determinada, ni indica un camino “correcto” y uno “incorrecto”. La sabiduría kabbalística se basa en la práctica, en el día a día mismo, y los conocimientos compartidos no son normas a seguir, sino consejos e información que buscan ayudar al individuo a comprender por qué suceden las cosas, y ayudar a conectarse con el Ser Creador que tienen por objeto expandir la conciencia.

La kabbaláh, inspirada en los libros sagrados de los profetas Daniel, Ezequiel y Enoch, tuvo su origen hace más de cuatro milenios y fue transmitida por tradición oral por muchos años.
Personalmente veo que la kabbalah está ligada con el Tarot y en concreto con una de sus tiradas llamada EL ARBOL DE LA VIDA, y con la recién descubierta y aceptada GEOMETRÍA SAGRADA Y MANDALAS.

TIRADA DE TAROT EL ÁRBOL DE LA VIDA
GEOMETRÍA SAGRADA

El Arcángel Metatrón también tiene conexión con la kabalah y se aprecia mucho mejor en su representación o imagen.

METATRON Y LA KABALAH

Existen en la práctica dos escuelas diferentes cuyos orígenes se remontan a tiempos medievales. Estos son:

  • La escuela alemana: de perfil predominantemente místico, enfatiza la meditación y en la oración.
  • La escuela hispana: de carácter más especulativo, busca comprender intelectualmente las conexiones universales que existen más allá de la realidad de las cosas.


Principios básicos de la Kabbalah:

1. Compartir: Compartir es el propósito de la vida y la única manera de obtener una verdadera realización.

2. Conciencia y el balance del ego: El ego es una voz interior que hace que las personas se tornen egoístas, de mente estrecha, limitadas, adictas, hirientes, irresponsables, negativas, irritables y odiosas.

3. La existencia de leyes espirituales: Existen leyes espirituales en el universo que afectan la vida de las personas.

4. Todos somos uno: Cada ser humano tiene dentro de sí una chispa del Creador que une a todas las personas en una totalidad.

5. Salir de nuestra zona de comodidad crea milagros: Incomodarse para ayudar a otros nos conecta a una dimensión espiritual que al final nos brinda Luz y positividad a nuestras vidas.

Los diez sefirot en la menorah (en hebreo: מנורה, lit. «lámpara») es el candelabro o lámpara de aceite de siete o nueve brazos de la cultura israelita:

En cuanto a los sefirot, cada uno tiene un nombre conocido y Tú eres la consumación perfecta de todos ellos Del Zohar

La cábala es el nombre que los judíos dan al conocimiento místico que originalmente se transmitía de boca en boca. Dentro del gran tesoro del Talmud, el libro de la ley (s. VI), existen menciones a la especulación mística. Hay historias que hablan del secreto de esas doctrinas por lo que se creía que un conocimiento tan poderoso debía limitarse a un pequeño grupo.

VISIÓN DE LA VIDA A TRAVES DE LA KABALAH

Tal vez el trabajo místico más famoso fue el zohar (o "el libro del esplendor divino"), compilado por el rabino Moisés de León en Granada, a fines del siglo XIII, aunque se lo suele citar a principios del siglo II. El texto es de por sí, un tesoro del conocimiento antiguo y explica la relación de Dios con el mundo en término de los sefirot o los atributos de Dios. Estos se consideran emanaciones de la divinidad a través de los cuales el cosmos fue creado. 

Los sefirot eran diez y se representaban como un árbol o en esferas concéntricas, como un hombre o como un candelabro.

Estas doctrinas, no se proponían ser solamente un sistema teórico sino que el zohar destacaba que la acción humana tenía un efecto en el mundo superior y que, sirviendo a Dios, el alma piadosa lograría unirse a lo divino. El candelabro, muestra en efecto, la jerarquía de los sefirots del más elevado al más bajo, con las virtudes pertenecientes a los seres humanos.

Los diez sefirot en la menorah

 
 Menorah de 7 brazos

Menorah de 9 brazos


Según las sagradas escrituras, Dios entregó a moisés las especificaciones del candelabro de siete brazos (menorah) en el monte Sinaí. La pieza estaba hecha de una sola pieza de oro y, en la tradición de la cábala, sus siete soportes y tres uniones constituyen el mundo unificado y permanente de los diez sefirot. Los brazos de la izquierda forman el Pilar de la Severidad y los de la derecha el Pilar de la Misericordia. El tronco que une a ambos es el Pilar del Equilibrio, que simboliza la voluntad divina manteniendo todo el conjunto en armonía y organizando la jerarquía de los sefirot.

La jerarquía es expresión de la actividad creadora de Dios se percibe como un haz de luz y se manifiesta en el sefirtu, el cual expresa los atributos divinos en eterno equilibrio sustentando toda existencia.

Nombres Hebreos

Keter, el primer sefirah

Keter o la corona, es el punto de equilibrio, es la primera revelación de Dios y establece su nombre divino. Contiene todo lo que existió, lo que existe y lo que continuará existiendo.

Hokhmah, el segundo sefirah

Hokhmah es el primer atributo en el Pilar de la Misericordia. Es el intelecto de la mente divina y una señal de talento en los humanos. Esta equilibrado con Binah, la compasión, el lado opuesto del pilar de la severidad.

Binah, el tercer sefirah

Binah es la compasión y el primer atributo en el Pilar de la Severidad. Representa el intelecto divino y significa la aceptación de la tradición y el uso de la razón en la humanidad.

Hesed, el cuarto sefirah

Segundo atributo del Pilar de la Misericordia, representa las cualidades divinas de la tolerancia, la generosidad y el amor. En el Pilar de la Severidad se equilibra con Gevurah, el juicio.

Gevurah, el quinto sefirah

Gevurah, el juicio, representa la justicia divina y el orden. Se complementa con el cuarto sefirah, Hesed, el segundo atributo del Pilar de la Misericordia.

Tiferet, el sexto sefirah

Este es el corazón de los corazones, sobre el cual reside la esencia de las cosas. Es la primera unión en el Pilar del Equilibrio. Daat, o la sabiduría, es la unión que continúa a Tiferet, aunque ésta no es un sefirah.

Nezah, el séptimo sefirah

Nezaba es la eternidad y el tercer atributo del Pilar de la Misericordia. Tradicionalmente se interpretaba como la victoria y representa el papel expansivo de los ejércitos de Dios y la cualidad dinámica, espontánea e impulsiva de la humanidad.

Hod, el octavo sefirah

Hod es el atributo más bajo del Pilar de la Severidad. Traducida a veces como "esplendor", puede referirse tanto a los ejércitos de Dios como a las cualidades pasivas y cognoscitivas de la especie humana.

Yesod, noveno sefirah

Yesod, la última de las uniones en el Pilar del Equilibrio, es el fundamento de todo lo existente, en los seres humanos, representa el ego, o la base de la conciencia.

Malkhut, el décimo sefirah

El último sefirah, el reino, simboliza la presencia de Dios en la materia. Tradicionalmente se consideraba que tenía naturaleza cuádruple en alusión a los cuatro elementos (agua, fuego, aire y tierra). Entonces, entiende que Dios se manifiesta en el mundo por medio de la combinación de estos cuatro elementos.

Libros recomendados sobre la Kabbalah:
-El Zóhar (Libro del Espelendor)
-El Zéfer Letziráh (Libro de la Formación)
-El Báhir (Libro de la Claridad)

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