lunes, 21 de marzo de 2016

REGLAS DEL TAROT III PARTE



        Estimados lectores y consultantes, me dirijo a ustedes para recalcar una serie de cosas y para seguir con nuestras recomendaciones de cómo se tiene que hacer una consulta tanto por parte del consultante como el cartomante.  En este caso soy yo Miguel Ángel que sigo teniendo mi cuartel general en la isla de Tenerife no me canso de recalcar de que puedo atender tanto en mi casa como a través del teléfono y de vídeo conferencia con otras partes del mundo. Tampoco me canso de decir que no soy un gabinete, no soy una empresa creada para tener una serie de 50 ó 60 videntes que muchas veces les van a decir cosas que no son ciertas ya que están sujetos a unos límites y una serie de condiciones que se pueden decir al cliente o no.

Yo Miguel Ángel soy libre en todo lo que puedo decir y en lo que no puedo decir. Me comprometo a decir absolutamente todo lo que veo y lo que el consultante me pregunta. Además, si no estoy seguro de una cosa prefiero callarla y dejarla a parte que decir algo que puede resultar no ser cierto.

A día de hoy, siempre me he preguntado por qué las mujeres y los hombres tenemos preguntas distintas y sobre todo maneras de pensar distintas. No estoy seguro si se trata de algo genético o por el contrario es algo cultural. Últimamente gracias a los consultantes cada vez más jóvenes que llaman para mirar su futuro, me he dado cuenta y puedo afirmar que las diferencias emocionales entre hombres y mujeres son culturales, son pautas de pensamientos impuestas por la cultura, por la sociedad, por la lectura, por la televisión, por la familia y por la sociedad en general. Gracias a consultar a personas muy jóvenes me he dado cuenta de que hay mujeres de que piensan de manera muy distinta a las mujeres de mayor edad y lo mismo con los hombres, con lo cual ya sabemos por qué las personas nos comportamos de una forma a veces incluso al contrario de la que quisiéramos o de lo que sentimos en realidad.

Una cosa muy importante que quiero dejar reflejada en esta tercera parte de las reglas del tarot, es que desde las tiradas más básicas hasta las más complejas cuando hacemos una pregunta o una tirada general, siempre nos dan una serie de alternativas. Nos dicen lo que tenemos a favor, lo que tenemos en contra, cuales son las metas, qué es lo que tenemos que hacer y lo que tenemos que cambiar para poder llegar al resultado final y si va a tener éxito. Pero lo que no podemos hacer de una tirada es quedarnos con lo bueno y no hacer caso de los consejos. Los consejos desde mi punto de vista son mucho más importantes que el resultado final. En una tirada podemos tener como resultado final un resultado positivo, pero si hacemos lo contrario de lo que nos aconsejan el resultado final cambiará.

Siempre les digo a mis consultantes que la vida no es un camino de rosas ni un cuento de hadas, siempre hay piedras en el camino, hay personas que las pueden quitar más fácilmente que otras por las circunstancias que sean pero siempre tenemos que enfrentarnos a una serie de obstáculos y comportarnos de una forma en concreto para conseguir nuestro objetivo. Se trata de adoptar unas pautas, rutinas o una nueva forma de pensar o ver la vida para conseguir la meta. Tenemos que partir de la idea de que somos imperfectos, entonces porque la otra persona no se haya dado cuenta de lo que nosotros ya sabemos de antemano bien sea por habernos consultado o porque nuestro instinto nos lo dice, no quiere decir que la relación de amor, amistad, trabajo o lo que sea vaya a ser negativa.

Hay un dicho en el cual se dice que las primeras impresiones son las que cuentan. Con el tarot esto es falso. Las primeras impresiones engañan la mayoría de las veces. Si nosotros cometemos errores y deseamos ser perdonados por dichos errores, las demás personas también tienen derecho como humanos que son a cometerlos y ser perdonados por ellos. Lo que no podemos hacer es que nuestro corazón diga una cosa y nuestra mente por orgullo, debilidad o despecho diga otra completamente distinta. Eso significa que estaríamos pecando de soberbia y orgullo y nunca conseguiríamos nada, ni consultando las cartas 10.000 veces.

Recalco que en la consulta de las cartas son más importantes los consejos que el resultado final. El resto de los inconvenientes los tenemos que tomar como eso, inconvenientes o piedritas en el camino a superar. Tenemos que pensar que los príncipes azules o las princesas en peligro con las que hemos crecido televisivamente, popularmente o socialmente no existen. Psicológicamente es una trampa del cerebro que impide que nuestro corazón funcione correctamente y nos haga tomar la desición adecuada. Normalmente cuando las otras personas no llegan a las espectativas que tenemos idealizadas, inmediatamente derrumbamos el cuento; unas personas se sumergen en la tristeza, otras en el despecho...cada uno es un mundo. Ojo, porque no estoy diciendo que tengamos que aguantar absolutamente todo porque el amor, el respeto y la seguridad empieza por uno mismo. Si no tenemos todo eso no podemos avanzar porque nadie nos lo puede dar, estos tres atributos tienen que ser nuestros por aprendizaje. El ser humano tiene dos formas de aprender; una por comprensión que es la menos frecuente y otra por dolor que es la que poseemos la mayoría. A través de la comprensión suelen aprender las personas que meditan, que realizan yoga, que suelen tener contacto con otras entidades. A través del dolor aprendemos con las experiencias que vamos acumulando día tras día y que tarde o temprano acabamos por asimilar queramos o no queramos.

Una cosa es lo que está destinado a ocurrir o lo que va a pasar si hacemos esto o aquello y otra muy distinta es que como nos dijeron que iba a pasar esto me tumbo a la bartola y no hago nada. Eso no funciona así. Si en algún consultante veo que no tiene que hacer nada le diré claramente que haga lo que haga lo va a alcanzar, eso es debido a que le sale la carta del destino con lo cual va a suceder seguro. Pero hay otros que tienen una determinada forma de pensar y actuar, que al mismo tiempo están solos y no tienen ayuda, que tienen que cambiar una serie de pautas o hábitos para poder lograr sus objetivos o lo que tienen marcado en destino. Cuando hablo de destino en este caso, me refiero al resultado y cuando nombré el destino anteriormente me refiero al modo de cómo conseguir el resultado, son dos destinos completamente distintos, uno es la consecuencia y otro el modo de conseguir la consecuencia.

Por este motivo me gustaría dejar bien claro que por ejemplo si yo veo en una tirada que la diosa de la fortuna le está sonriendo pero el consultante no compra un boleto ¿cómo quiere que le sonría?. Si veo que el amor está cerca en un sitio público y el consultante no sale de casa ¿cómo quiere encontrarlo? Ese amor no va a llegar nunca. Si las cartas les dicen que no llamen a una persona porque no está preparada para hablar, eso no significa que nos les quiera ni que no esté pensando en ustedes, sino que hay personas que se obsesionan y encierran demasiado en sí mismas y cuando atacas ese encierro llamándola, casi rozando lo que es el acoso, pueden llegar a decir cosas que ni sienten, o sea, se sienten agredidos y responden como tal, por lo cual es muy importante que cuando las cartas dicen espera a que la otra persona de el primer paso esperemos a que lo dé. Si no tenemos en cuenta lo que hay que modificar en nuestras vidas NO SALDRÁ EL RESULTADO.

Con esto me gustaría concluir y decirles que no se olviden de visitar la pestaña Consultas y Tarifas para saber como se pueden poner en contacto conmigo y las tarifas vigentes para este año 2017.

Un abrazo y sobre todo mucha Luz.

Miguel Ángel Tarotista y Vidente

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